Cheikh Anta Diop y la reconfiguración de la historia

María Laura Stephen Chaves

El filósofo nigeriano Emmanuel Chukwudi Eze evidenció en varios de sus estudios las intersecciones entre la filosofía, la categoría de raza y, en consecuencia, el racismo. Como prueba de ello, basta con citar a filósofos de renombre que afirmaron que África es algo aislado, sin historia y estancado en el espíritu natural (Hegel), aseguraron la carencia de talento e imposibilidad de los negros para crear algo significativo (Hume) y sostuvieron que la humanidad europea es la humanidad por excelencia (Kant). Así, lejos de lo que se ha intentado mostrar e imponer, ni la filosofía, ni la historia ni, en general, la ciencia occidental son objetivas ni neutrales.

No obstante, la historia inventada y configurada por el Norte Global ha sido elevada a la categoría de historia universal. Como parte de ello, no podemos obviar que la idea generalizada que existe de África también forma parte de esta invención mediada por Occidente, como bien lo evidenciaron el propio Cheikh Anta Diop y el filósofo congoleño Valentin Mudimbe.

Si tomamos como base la biblioteca colonial, pareciera que los aportes del continente africano han sido nulos. Por ejemplo, en el área de filosofía es común que la narrativa del origen griego de esta disciplina, aun en pleno siglo XXI, se tome como verdad absoluta, bajo la idea de que no existen registros anteriores a este que demuestren la existencia de una filosofía en sentido estricto. Los estudios que muestran los orígenes egipcios de la filosofía suelen ser desacreditados por quienes se asumen defensores de la “verdad absoluta”, sin siquiera considerar el análisis de estos planteamientos para, con base en ello, emitir conclusiones sobre su veracidad, fiabilidad y autenticidad.

Estos aspectos son vitales para comprender la trascendencia del trabajo de Cheikh Anta Diop, ya que este intelectual senegalés logró poner en marcha reconfiguraciones de la historia y la historiografía desde otros marcos de referencia en los que el origen de todo lo que existe no quedara reducido a Occidente y en los que el continente africano no fuera asumido como inferior. De este modo, las contribuciones de Diop produjeron múltiples rupturas con las comprensiones limitadas de la historia al evidenciar los efectos del colonialismo en su configuración, así como las pretensiones políticas de estas narrativas.

Otro de los grandes aportes de Cheikh Anta Diop fue el posicionamiento de las lenguas africanas y su capacidad para producir conocimiento, tanto a nivel abstracto como concreto. Esto ha sido fundamental para el reconocimiento de las tradiciones intelectuales del continente africano, sobre todo antes del advenimiento de la colonización.

La obra de este intelectual continúa siendo de suma relevancia y pertinencia aún en nuestros días. En este sentido, es importante recordar el papel central que tuvo en su pensamiento y praxis la lucha contra la alienación cultural como estrategia contra el colonialismo y sus formas de dominación. La alienación cultural, como bien lo mostró Diop, provoca que nos odiemos a nosotros(as) mismos(as), que nos creamos incapaces de cualquier capacidad creativa y, consecuentemente, que aceptemos la subordinación como única salida para lograr ese pretendido desarrollo. Por ello, en tiempos en que el neocolonialismo avanza con fuerza y pretende arrebatarnos grandes conquistas sociales y políticas, el legado de Cheikh Anta Diop sigue vigente y merece ser reconocido y honrado.